miércoles, 5 de junio de 2013

Reflexiones sobre la tauromaquia

Hoy, quiero compartir con vosotros una poesía que escribí hace tiempo sobre la tauromaquia, desde los cuatro puntos de vista de los principales implicados en las corridas de toros, el graderío o espectadores, el  torero, el toro y los antitaurinos.

Espero que os guste y os haga reflexionar sobre esta arcaica tradición que sin duda, es hora de eliminar.


EL GRADERÍO

Sentado en el palco espero,
al que de luces todo lo llena, 
con gran talante torero,
artista español y del mundo entero.

Con gracia, arte y salero,
dominas la tierra, dominas el ruedo.

Desde el principio queriendo,
anunciar el final,
nuestro sueño.

Elevado entre manos ajenas,
mostraste lo que vales,
podrás lucir tu bandera.

Con astucia y coraje,
toreaste a esa bestia,
y haces que eso nos llene de orgullo.
Ahora tú, yo, y ella lo festejan.

Que el mundo se entere, 
cual es nuestra fiesta,
cuál es nuestra tradición,
sudor, sangre,
tortura y dolor.


 



                                                                    

EL TORERO

Vestido con oro y diamantes.
tus ojos crueles y penetrantes,
anclas en la mirada,
del más sumiso gladiador sin espada.

Gritos de alegría y furor,
al clavar tu espada en su corazón,
lágrimas de esos ojos negros
a los que arrebatas la vida sin compasión.

En el palco te animan, por ser el rey del dolor,
la sangre mana manchando tus manos
¡clamor!, pero tú...tú...
siempre resultas ser ganador...

Qué más decir...
en resumen,
¿sacrificio?, ¿tradición?...


 


EL TORO

Se abren los portones...
algo rojo llama mi atención,
inocentemente corro, no se donde estoy,
quiero alcanzar ese color.

De repente, se apodera de mí un inmenso dolor,
mi mirada se nubla, ¿qué culpa tengo yo?

Derramando sangre a raudales,
él mi vida se llevó,
noté mi vida desvaneciéndose...
y mil ojos aplaudiendo mi angustia,
mi desesperación.

El miedo se hunde en mi mirada,
desconcertado y despavorido,
solo ansío mi libertad.
Quiero correr por los campos,
pero de nada sirve soñar,
anuncian su victoria,
este es mi final.
Cierro los ojos y por la árida tierra me dejo arrastrar.






EL ANTITAURINO

Sangre, dolor,
animales entre rejas.

Condena, sacrificio y terror,
por que  tú, les dejas.

Tortura y amargura,
una vida condenada a  la peor de las locuras.

Llora el mundo entero, al ver nuestro festejo,
lloramos, y luchamos, para liberarlos.

Ellos no son juguetes,
para nuestro divertimento, 
ellos no son objetos,
que nosotros poseamos.

Son almas libres, a las que la libertad arrebatamos.

No más dolor, 
no más heridas,
basta de sacrificios,
diga el mundo lo que diga. 

Manifiesta tu repulsa,
ante este delito criminal.

No colabores con un juego de destrucción,
maltrato y explotación animal.

Tan culpables son ellos, 
como tú,
por colaborar.

Di no, 
¡basta ya!





Soraya R. Oronoz

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